Proceso individual · Maternar con Sentido
Antes de pensar en qué hacer con tus hijos, empecemos por ti.
Si la maternidad te está desbordando, aparece la culpa o quieres cambiar algo en la relación con tus hijos o contigo misma, este es un espacio para detenerte y comprender.
No para decirte cómo deberías criar. Para mirar qué estás viviendo, qué es importante para ti y cómo quieres responder.
6 sesiones online · normalmente cada 8–15 días · acompañamiento puntual por WhatsApp · 360 €
Cuando sabes la teoría, pero no consigues vivirla como quieres.
Sabes que no quieres gritar. Quieres poner límites sin convertir cada tarde en una batalla. Te gustaría escuchar más y reaccionar menos. Y, aun así, hay días en los que se te acaba el margen.
Después aparece la culpa. Repasas lo que dijiste, lo que hiciste o lo que dejaste pasar. Te prometes que mañana será diferente, pero mañana llegas con el mismo cansancio, las mismas responsabilidades y una exigencia todavía mayor.
Eso que vives no demuestra que haya algo malo en ti. Tampoco se resuelve necesariamente aprendiendo una técnica más. A veces necesitas un lugar en el que poder mirarte sin juicio, comprender qué ocurre antes del desborde y recuperar libertad para elegir otra respuesta.
La maternidad no se acompaña olvidando a la madre
Una dificultad con tus hijos puede ser la puerta de entrada, pero tú no eres solo la conducta que quieres corregir ni el error que te reprochas.
En Maternar con Sentido miramos a la persona completa: lo que sientes, lo que piensas, las expectativas que cargas, tus límites, tus vínculos, tu historia y aquello que de verdad valoras.
Las estrategias de crianza pueden tener un lugar. Llegan después de comprender qué estás viviendo y desde dónde estás intentando responder.
La culpa no es una sentencia sobre quién eres
La culpa puede aparecer cuando reconoces una distancia entre cómo actuaste y cómo querrías haber actuado. En lugar de usarla para castigarte, podemos permitirla, comprenderla y preguntarnos qué está señalando: qué valor importa, si hay algo que reparar y qué compromiso nuevo quieres asumir.
El desborde no empieza en el grito
Antes de una reacción suele haber cansancio, tensión, pensamientos, expectativas y señales que pasan desapercibidas. Aprender a reconocerlas puede devolverte ese pequeño margen de libertad entre lo que ocurre y tu respuesta. Puedes empezar hoy con la audioguía sobre desborde emocional.
Poner límites también incluye reconocer los tuyos
No todo está en tus manos. No puedes llegar a todo, controlar cada resultado ni responder siempre de la manera perfecta. Distinguir lo que te corresponde de lo que no puede ayudarte a sostener la maternidad desde la responsabilidad, no desde el látigo.
La diferencia
Coach para madres, coach parental o coach de crianza: qué cambia.
Puede que hayas buscado «coach parental» o «coach de crianza» y hayas llegado hasta aquí. Vale la pena explicar la diferencia, porque esas etiquetas no describen todas lo mismo.
Un coach parental o un coach de crianza suele trabajar sobre la conducta: qué hacer ante una rabieta, cómo poner un límite, qué rutina establecer. Son herramientas útiles, y en algún momento pueden aparecer aquí.
Pero no empiezo por ahí. Empiezo por ti: por lo que estás viviendo, por lo que te pesa, por lo que sientes, por lo que te importa y por la manera en que estás intentando responder. Las estrategias llegan después, y llegan a tu medida.
La razón es sencilla. Puedes conocer todas las técnicas y aun así gritar un martes por la tarde, porque el problema no era la técnica. Era el cansancio, la exigencia o una expectativa imposible que nadie había puesto en palabras.
Así que si buscabas un coach para madres que te diera un método de crianza, aquí vas a encontrar otra cosa: un espacio para comprender antes de aplicar. No se trata solo de saber qué hacer, sino de comprender por qué estás respondiendo como respondes y, sobre todo, para qué quieres hacerlo de otra manera. Cuando descubres ese para qué, la acción deja de ser simplemente un consejo que intentas seguir: tienes una razón propia para elegirla y sostenerla.
Podemos empezar aquí si…
- Te desbordas con tus hijos y después te reprochas lo ocurrido.
- La culpa aparece incluso por situaciones que no estaban completamente en tus manos.
- Te exiges hacerlo todo bien y nunca sientes que sea suficiente.
- Quieres poner límites, pero terminas cediendo o imponiéndolos desde el enfado.
- La comunicación con uno de tus hijos se ha vuelto difícil y quieres cuidar el vínculo.
- Estás atravesando una separación, una pérdida o un cambio familiar y necesitas pensar cómo responder.
- Crías sola o con poca red, y el peso de las decisiones y del cuidado recae principalmente sobre ti.
- Quieres reconocerte en la madre que eres sin perseguir una versión perfecta de ti misma.
No necesitas encajar en toda la lista. Basta con que haya algo de tu experiencia que necesites mirar con más claridad.
Da el primer paso
Mirar lo que te pesa también es cuidarte.
Si algo de lo que has leído se parece a lo que vives, podemos empezar por una conversación tranquila para entender qué estás necesitando.
30 minutos · Gratuita · Online · Sin compromiso de continuar
Cómo trabajamos en Maternar con Sentido
El método es el marco del camino; el camino es único para cada persona.
Comprendemos antes de correr a solucionar
Empezamos por tu experiencia concreta. Qué está ocurriendo, cómo lo estás viviendo, qué pensamientos y emociones aparecen y cómo participas tú en la situación.
Reconocemos qué es importante
Miramos qué valores hay en juego, qué expectativas te pesan, qué parte sí está en tus manos y qué posibilidades quizá no estabas viendo.
Eliges cómo quieres responder
No recibes una receta cerrada. Buscamos una respuesta coherente contigo, con tus hijos, con las circunstancias reales de tu vida y con aquello que quieres cuidar.
Llevamos lo descubierto a la vida cotidiana
Puedo proponerte una pregunta, un recurso o una pequeña acción para observar o poner en práctica entre sesiones. Después miramos qué ocurrió. Porque el proceso no termina al comprender algo: continúa cuando eliges, actúas y escuchas también la respuesta de la vida.
Maternar con Sentido · formato, precio y condiciones
Maternar con Sentido consta de seis sesiones individuales online, normalmente cada 8–15 días. Entre sesiones dispones de acompañamiento puntual por WhatsApp para preguntas concretas que puedan resolverse brevemente. Si algo necesita tiempo o profundidad, lo trabajamos en sesión.
El proceso tiene un principio y un cierre. Al terminar las seis sesiones, revisamos juntas el camino recorrido. Solo entonces valoramos si necesitas seguir profundizando, iniciar otro proceso o continuar por tu cuenta.
Incluye: 6 sesiones individuales online · acompañamiento puntual por WhatsApp entre sesiones · preguntas, recursos o propuestas prácticas adaptadas a lo que vaya apareciendo · una conversación final para integrar lo recorrido y reconocer el siguiente paso. Condiciones de pago, cambios y cancelación: las recogidas en las condiciones de contratación.
Precio:360 €
Reserva tu sesión de claridadUn caso real: volver a sentirse bien con la madre que una es
Nombre ficticio para proteger su identidad.
Claudia llegó diciéndome que gritaba y regañaba demasiado a sus hijos. Sentía que se había convertido en la madre que no quería ser.
Desde la primera sesión empezó a llevar a su vida lo que iba descubriendo y a notar cambios en su manera de verse, de mirar a sus hijos y de relacionarse con ellos. Ellos también empezaron a acercarse más, a confiar en ella, a cooperar y a sentir menos miedo. Hoy incluso puede ayudar a su esposo cuando él pierde la paciencia.
Claudia dice que desde aquella primera sesión empezó a recuperar tranquilidad y paz y, sobre todo, que vuelve a sentirse bien con la madre que es.
Cada proceso es diferente. Este caso se narra con permiso y no describe un resultado garantizado.
Esto es acompañamiento existencial, no psicoterapia
Maternar con Sentido puede acompañar experiencias humanas como la culpa, el miedo, la tristeza, la incertidumbre, los conflictos cotidianos o el sufrimiento que forma parte de la vida.
No diagnostica ni trata patologías relacionadas con la salud mental y no sustituye la atención médica, psicológica o psiquiátrica. Si lo que planteas queda fuera de mi ámbito, te lo diré con claridad y te recomendaré solicitar valoración de un profesional sanitario. Cuando resulte adecuado y los profesionales implicados lo consideren compatible, ambos acompañamientos pueden coexistir; si continuar conmigo no es lo apropiado, también te lo diré.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Me vas a decir cómo criar a mis hijos?
No parto de instrucciones universales ni de una única forma correcta de ser madre. Primero te acompaño a comprender tu experiencia. Desde ahí podemos trabajar límites, conversaciones o decisiones concretas, siempre buscando una respuesta que tenga sentido para ti y para la realidad de tu familia.
¿Cuántas sesiones son y con qué frecuencia?
El proceso consta de seis sesiones online, normalmente cada 8–15 días. La frecuencia concreta se acuerda según tu situación y la disponibilidad de ambas.
¿Puedo escribirte entre sesiones?
Sí. El proceso incluye acompañamiento puntual por WhatsApp para preguntas breves. No sustituye una sesión ni es un canal de atención inmediata; lo que requiera más tiempo o profundidad se lleva al siguiente encuentro.
¿Qué pasa al terminar las seis sesiones?
Revisamos juntas el camino recorrido y qué necesitas a partir de ahí. El objetivo es que desarrolles recursos para seguir caminando sin depender del acompañamiento. Si todavía tiene sentido profundizar, podemos valorar un nuevo proceso o sesiones de seguimiento.
¿Es psicoterapia?
No. Es coaching existencial logoterapéutico. No diagnostica ni trata patologías de salud mental. Si lo que planteas queda fuera de su ámbito, Alexandra te lo comunicará con claridad y te recomendará solicitar valoración sanitaria.
¿Es lo mismo coaching familiar que acompañar a la madre?
No. El coaching familiar trabaja con el sistema familiar completo y suele incluir a varias personas en el proceso. Aquí trabajo contigo, individualmente: tus hijos, tu pareja y tu familia aparecen en la conversación porque forman parte de tu vida, pero no participan en las sesiones. Y tampoco es terapia familiar, que es un servicio sanitario que no presto.
Siguiente paso
No tienes que acertar sola con el siguiente paso.
Podemos empezar con una conversación de treinta minutos. Me cuentas qué estás viviendo, te hago algunas preguntas y valoramos juntas si Maternar con Sentido puede ayudarte o si necesitas otro camino.
Gratuita · Online · Sin compromiso de continuar

